Alarma por la superpoblación de jabalíes: La Xunta declara la caza libre en Galicia
La Xunta de Galicia ha declarado la emergencia cinegética en 40 comarcas de la comunidad, abarcando casi el 85% del territorio, para afrontar la incesante superpoblación de jabalíes. La medida, publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el 17 de octubre, autoriza la caza libre de este animal hasta el final de la temporada 2025-2026, prevista para febrero.
La decisión, que se activa por quinta vez desde 2019, responde a un problema que va en aumento y que afecta de manera grave a los sectores agrarios y a la seguridad vial. Los daños en cultivos y el creciente número de accidentes de tráfico provocados por estos animales han llevado al Gobierno gallego a tomar una decisión drástica para contener la situación.
Un problema que desborda las medidas habituales
La emergencia cinegética permitirá a los cazadores actuar sin cupos ni restricciones en la mayoría de la comunidad, una medida excepcional que subraya la gravedad del problema. Ante la ineficacia de las batidas organizadas y los métodos convencionales, la Xunta busca una solución más contundente y rápida para reducir la población de jabalíes y minimizar sus efectos adversos.
Según las autoridades, la situación ha alcanzado un punto crítico en algunas zonas, donde la sobrepoblación ha generado importantes daños económicos en la agricultura y ganadería. Además, se han reportado numerosos accidentes de tráfico con jabalíes, algunos de ellos con consecuencias graves para las personas.
Voces a favor y en contra
La declaración de la emergencia cinegética ha generado un debate encendido. Mientras que los cazadores y el sector agrario la ven como una medida necesaria y largamente esperada, los grupos ecologistas y de defensa animal han expresado su preocupación. Estos colectivos denuncian que la falta de estudios científicos rigurosos sobre las poblaciones de jabalíes impide evaluar la efectividad de la medida, y temen que pueda tener un impacto negativo en el ecosistema.
A pesar de las críticas, la Xunta mantiene su postura, defendiendo que la caza libre es la única opción viable para frenar un problema que se ha descontrolado. La situación pone de manifiesto la compleja relación entre la naturaleza, la actividad humana y la gestión de especies salvajes en el contexto actual de crecimiento de las poblaciones de fauna.